El estetoscopio es una de las herramientas más valiosas en el día a día de cualquier profesional de la salud. Un mantenimiento adecuado no solo garantiza lecturas claras y precisas, sino que también extiende significativamente la vida útil de tu instrumento.
Limpia y desinfecta después de cada uso: Utiliza una torunda de algodón o paño suave humedecido con alcohol isopropílico al 70%. Limpia cuidadosamente el diafragma, las olivas y las mangueras. Evita el uso de desinfectantes corrosivos o sumergirlo en cualquier tipo de líquido.
Protege las mangueras del contacto con la piel: Los aceites naturales de la piel y el sudor acumulados en el cuello pueden endurecer el PVC del tubo flexible con el tiempo. Procura llevarlo sobre el cuello de la gabacha o filipina, o transportarlo en un estuche.
Mantenlo alejado de temperaturas extremas: Evita exponer tu estetoscopio al calor intenso, frío extremo, solventes o aceites. No lo dejes dentro del vehículo bajo el sol directo, ya que esto degrada la flexibilidad de los tubos y componentes.

